El cuidado de personas es una tarea que requiere cariño, paciencia, saber hacer y mucho tacto, no hemos de olvidar que nuestros seres queridos, ahora ancianos o impedidos, requieren de muchas atenciones y cuidados que no siempre podemos ofrecerles nosotros mismos y que tampoco queremos dejar en manos de cualquiera.

La alternativa a una residencia es el cuidado por parte de una persona cualificada y con experiencia en el cuidado de personas mayores, ancianos o personas impedidas.

Nos adaptamos al tipo de servicio que requiera, tanto de atención las 24 horas (interna), mañanas, tardes, noches, fines de semana... como de ayuda y compañía, para ir de compras, al médico o simplemente a pasear.

Disponemos de sillas de ruedas, bancos para ducha y en definitiva todo lo que se requiere en estas situaciones.